Dónde comer en La Molina y Masella: guía de restaurantes | SnowTeach
Dónde comer en La Molina y La Masella: guía de restaurantes
En el dominio de La Molina y Masella el plan gastronómico se reparte entre las propias pistas de las dos estaciones y un par de pueblos de la Cerdanya a pocos minutos en coche. Alp, el más cercano, y Puigcerdà, la capital de la comarca con mucha más variedad si buscáis salir del entorno de la estación.
Sin bajar de las pistas
Restaurant Skibar (Masella): de los mejor valorados de toda la zona, justo a pie de pista. Muchos lo describen como el broche de oro perfecto tras un día de esquí, con una calidad que sorprende para tratarse de un restaurante de estación.
Pla de Masella: el clásico de siempre en Masella, en una ubicación privilegiada tanto para esquiadores como para quien solo sube a comer.
Croco Brasa (La Molina): especializado en carnes, de los que más se repiten en las recomendaciones de la zona.
Bar Granja la Molina: cocina casera, humilde y con muy buena relación calidad-precio — a poco más de un kilómetro de la escuela de esquí.
Restaurante El Brezo (La Molina): buena opción si buscáis desayunar fuerte antes de subir a pistas.
Cafetería Alabau (Pla d'Anyella, La Molina): la parada de referencia para un café o un bocado a media mañana, con algunas de las mejores vistas de la zona y terraza muy soleada.
Alp: el pueblo más cercano
A solo unos minutos de las pistas, en el propio municipio de Alp, hay varias opciones que se salen del circuito puramente turístico de la estación.
El Tiró: cocina mediterránea y europea bien valorada, buena opción tanto para comer como para cenar con más calma.
Ca l'Eudald: cocina catalana auténtica centrada en recuperar platos propios de la comarca, con reconocimiento de la Guía Repsol. Muy recomendado para comer en familia.
Casa Patxi: recomendado por la Guía Michelin, con un precio medio de 22 a 44 €. La opción con más nivel gastronómico dentro del propio Alp.
Para una ocasión especial: alta cocina en la Cerdanya
Si el viaje merece una mesa con más ceremonia, la Cerdanya tiene un par de referencias reconocidas por la Guía Michelin y la Guía Repsol, algo más alejadas de las pistas pero que justifican el desplazamiento:
TR 1910 - Torre del Remei (Bolvir, a unos 20-25 minutos): un hotel-mansión modernista de principios del siglo XX, con una carta de cocina de mercado y de autor y un ambiente que muchos describen como el más elegante de toda la comarca. Precio medio en torno a 65 €.
Can Borrell (Meranges, algo más lejos, en uno de los valles más auténticos de la Cerdanya): cocina catalana tradicional con toques creativos, integrado en un hotel rural con chimenea. Precio medio entre 27 y 50 €.
Puigcerdà: si buscáis más variedad
Puigcerdà, a unos 20 minutos, es la capital de la Cerdanya y concentra la mayor oferta gastronómica de toda la comarca, con muchísimas más opciones que en la propia estación o en Alp. Si una noche os apetece salir del entorno de pistas y cambiar de ambiente, algunas buenas referencias son:
La Cava Taberna: en pleno centro, cocina tradicional con toques creativos y de fusión (chuletón, tataki de atún, pan bao), ambiente elegante y buena carta de vinos. Conviene reservar, se llena con facilidad.
La Borda del Ceretà: cocina catalana con producto de calidad e interpretación creativa, de las mejor valoradas del pueblo.
Coma Oriola: buena opción si buscáis comer bien sin gastar de más, sobre todo tras un día de esquí. De las recomendaciones habituales para comer bien y barato en la zona.
Y si todavía no tienes organizada la parte de las clases de esquí…
En SnowTeach comparas escuelas de La Molina y Masella y reservas en pocos minutos.